Vesícula biliar, para qué sirve. Piedras vesiculares: causas, síntomas y complicaciones

Las piedras en la vesícula o litiasis vesiculares (LV) son la causa principal de ingreso por enfermedad del aparato digestivo en occidente. Aproximadamente casi 20% de las mujeres y 10% de los varones tienen LV o se les ha quitado la vesícula (colecistectomía) por ello. La mayor parte de ciudadanos con LV nunca tendrán síntomas, y en general no hay que extirpar la vesícula en estos casos, pero una vez que las LV dan síntomas se debe indicar una colecistectomía. ¿Qué es la vesícula?¿Cómo funciona?¿Por qué se producen las LV?

Qué es y cómo funciona la vesícula

La vesícula es una bolsa que se une al conducto biliar principal (colédoco) a través del conducto cístico. Desemboca en el duodeno junto al conducto pancreático (conducto de Wirsung) en un orificio común situado en la papila mayor. 

Anatomía de la vía biliar y pancreática

 

La vesícula biliar tiene una doble función, es un reservorio para la bilis producida por las células del hígado, de forma que al comer se contrae y expulsa la bilis al duodeno, donde se mezcla con la comida para digerirla. La bilis también tiene sustancias tóxicas que se eliminan por las heces. La vesícula también se encarga de concentrar la bilis: disminuye su volumen en 5 a 15 veces mediante transporte activo a través de su superficie, absorbiendo agua y electrolitos (sodio, cloro, etc.). 

 

La llegada alimentos ingeridos al duodeno estimula la secreción por la mucosa duodenal de la hormona colecistoquinina (CCK) que pasa a sangre e induce la contracción de la vesícula y la secreción pancreática de zimógenos así como la relajación del esfínter de Oddi (el esfínter que cierra la papila mayor). 

 

Hay otros estímulos que inducen, de manera menos potente, la contracción vesicular, como las fibras nerviosas secretoras de acetilcolina vagales y del sistema nervioso entérico intestinal, pero la comida, a través de la CCK, es el más poderoso. 

Litiasis vesicular: qué son

La vesícula concentra la bilis, como hemos comentado. La bilis está compuesta por muchas sustancias, algunas de las cuales pueden cristalizar, precipitar, dejar de estar disueltas en el líquido biliar. Las causas de forma muy general más frecuentes de LVs son: A) un cambio en la composición de la bilis que predispone a la precipitación de sus componentes (ya sea por aumento de sustancias poco solubles o por disminución de sustancias que facilitan la disolución de éstas), y B) la disminución de la contracción y vaciamiento de la vesícula, que sigue concentrando la bilis hasta que alguno de sus componentes deja de estar disuelto. Las LV de colesterol son las más frecuentes (75%). La edad, el ser mujer, el embarazo, algunos fármacos, el tener familiares directos con LV, la obesidad, la pérdida de peso rápida, la diabetes, los niveles en sangre de bilirrubina, el padecer cirrosis, el ayuno prolongado, el sedentarismo y la hemólisis son factores que predisponen a LV. El tamaño de las LV es muy variable, desde “barro biliar” o microlitiasis, una  arena que se posa en las partes declives de la vesícula, hasta piedras de varios centímetros.

Litiasis vesicular, qué puede producir

La mayor parte de ciudadanos (cerca de 85%) con LV no tienen síntomas;  no hay que extirpar la vesícula en estos casos, en líneas generales.

Cólico biliar

Si una LV se enclava en el conducto cístico, ello impide que pueda vaciarse, lo que puede dar dolor en la parte alta del abdomen (normalmente en la zona superior-derecha) que puede irradiar a hombro o espalda, se trata del cólico biliar. Típicamente dura minutos a unas horas, nunca días. Aquí no hay inflamación, y la piedra no ha llegado al colédoco, está solo enclavada en el cístico. Lo más frecuente es que se desenclaven, vuelvan a la vesícula y ceda el dolor, pero puede recidivar, por lo que es una indicación de cirugía.

 

Colecistitis aguda

Si la LV queda mucho tiempo en el cístico e impide que la vesícula se vacíe, se inflama la pared de ésta. Ello da dolor más prolongado, un peor estado general del paciente, puede dar fiebre, y es una situación más grave ya que esa pared inflamada puede perforarse y/o infectarse. Es una situación que generalmente se trata extirpando de forma urgente la vesícula, aunque algunos pacientes con alto riesgo quirúrgico se tratan con antibióticos o vaciando la vesícula mediante un drenaje a través de la piel.

 

Coledocolitiasis y sus complicaciones: colangitis aguda y pancreatitis aguda

Si la piedra avanza más allá del conducto cístico y llega al conducto biliar principal, el colédoco, por una parte produce un dolor parecido al del cólico biliar, a veces más central que éste (arriba del abdomen y al centro), por otra parte puede dificultar o impedir el paso de la bilis hasta el duodeno (colestasis). Si es importante esa dificultad de paso, la bilis se acumula en la sangre y tinta la piel y mucosas externas del paciente de un color amarillo (ictericia).

Coledocolitiasis

Esto puede quedar así o se puede complicar con infección de esa bilis estancada por bacterias del duodeno, lo que da fiebre alta y tiritona: colangitis aguda, situación peligrosa que hay que tratar urgentemente con antibióticos y con la extracción por endoscopia de las piedras. Además, como el colédoco desemboca junto al  conducto pancreático, la piedra puede taponar este último y se puede inflamar el páncreas: pancreatitis aguda.

Pancreatitis aguda

La pancreatitis da mucho dolor abdominal, sobre todo en la parte superior, que dura días y requiere ingreso hospitalario, si bien la mayor parte de los pacientes evolucionan favorablemente.